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domingo, 15 de noviembre de 2015

Resúmenes Esther Bernalte


RESUMEN PRÁCTICA 5
OSTOMÍAS


En esta práctica el profesor comenzó explicando en qué consisten las ostomías (apertura artificial de un órgano interno en la superficie del cuerpo, creada quirúrgicamente) y los tipos de ostomías que existen (traqueal, urinaria y de intestino, bien sean de nutrición o de eliminación).

Seguidamente vimos un vídeo en el cual una paciente mostraba cómo se cuida ella normalmente su colostomía, como se quitaba el apósito, se irrigaba interiormente con agua, se colocab la bolsa, defecaba, se limpiaba y se colocaba un nuevo apósito.

A continuación observamos algunos de los diferentes tipos de apósitos que existen para el cuidado de las ostomías según el tipo de ostomía, la finalidad de ésta y la edad del paciente.

Resúmenes Esther Bernalte


RESUMEN PRÁCTICA 4
SONDAJE NASOGÁSTRICO
En esta cuarta práctica aprendimos cómo realizar un sondaje nasogástrico, primero vimos un video explicativo con un paciente y después realizamos nosotros la técnica con un muñeco. El vídeo explicaba los siguientes pasos:
1.Primero colocaremos al paciente en posición Fowler mientras le explicamos el proceso que vamos a realizarle, aclarando las dudas que pudiera tener, ganándonos su confianza y pidiéndole su colaboración.
2.Con los guantes ya colocados, colocaremos el paño en su tórax y tendremos preparado ya el material que utilizaremos: sonda nasogástrica adecuada para el tipo de sondaje y finalidad, lubricante, bolsa colectora, pinzas, vaso con agua y pajita.
3.Elegiremos la fosa nasal más adecuada para introducir la sonda, para ello le pediremos al paciente que respire por ambas haciendo presión en la fosa contraria en cada momento y elegiremos aquella que permita introducir la sonda más fácilmente.
4.Mediremos la longitud de la sonda a introducir, para ello mediremos la longitud desde la punta de la nariz al lóbulo de la oreja y desde ahí hasta el esternón o apófisis xifoides. Marcaremos esta longitud que nos ayudará a saber cuándo la sonda se encuentra en el interior del estómago.
5.Lubricaremos el extremo distal de la sonda y seguidamente la introduciremos por la fosa nasal que hayamos elegido. Cuando la sonda llegue a la nasofaringe es muy probable que aparezcan náuseas, por lo que pediremos al paciente que se relaje, se eche hacia delante y le pediremos que trague saliva para con este ritmo seguir introduciendo la sonda. Si le costara tragar saliva le proporcionaremos un vaso con agua y una pajita para ayudarle a tragar.
6.Seguiremos introduciendo la sonda hasta llegar a la marca realizada en ella.
7.Durante todo el proceso comprobaremos que no hayan signos de malestar más allá de los normales, como serían tos, disnea o cianosis, si esto ocurriera se retiraría la sonda y se volvería a introducir cuando el paciente volviera a encontrarse bien.
8.Si todo ha ido bien es el momento de comprobar que la sonda está en el interior del estómago, para ello existen tres métodos: observar si sale líquido gástrico espontáneamente a través de la sonda, si no es así el segundo método consiste en aspirar el contenido gástrico utilizando una jeringa de 50 ml, y por último si esto no nos ha servido podemos introducir aire mediante una jeringa a través de la sonda mientras escuchamos con el fonendo apoyado sobre el epigastrio.
9.Cuando hayamos comprobado que la sonda está en el lugar adecuado fijaremos la sonda a la fosa nasal prestando atención a que no se ejerza ninguna presión excesiva sobre ésta.
Seguidamente vimos un vídeo explicativo sobre la alimentación de un paciente mediante el sondaje nasogástrico, en el que se explicaba cómo diluir la cantidad de preparado prescrito en la bolsa de alimentación, seguidamente cómo colocar al paciente en posición Fowler alta, cómo le debemos administrar el alimento preparado de forma que dure el mismo tiempo que una comida normal (que puede a su vez componerse de primer plato, segundo plato y postre, siempre en un tiempo prudente de administración), seguía explicando cómo al terminar de administrarle la alimentación se debe limpiar la sonda mediante agua con una jeringa y por último como pinzar la sonda y así acabar la administración de la alimentación a través de una sonda nasogástrica. Finalmente deberemos registrar el día, hora, y cantidad de alimento administrado.





Resúmes Esther Bernalte


RESUMEN PRÁCTICA 3.

ÚLCERAS POR PRESIÓN

En esta práctica pudimos contar con la presencia de un enfermero profesional ya experimentado quien expuso el tema de las úlceras por presión, explicándonos los diferentes estadios y el mejor tratamiento, dentro del cual nos enseñó una parte de los diferentes apósitos que existen para el cuidado de las úlceras por presión y cuál es el más indicado en cada ocasión.

ESTADIOS

Fueron explicados de forma breve y sencilla con el objetivo de que fuéramos capaces de reconocer el estadio de una úlcera de forma rápida.

Estadio 1: La úlcera se encuentra en un estado no blanqueante.

Estadio 2: La úlcera ya ha provocado el levantamiento de la piel.

Estadio 3: Se ha levantado la piel pero se ve el interior de la herida de forma más profunda.

Estadio 4: En este último estadio se pueden ver estructuras bajo la piel como huesos o tendones.

TRATAMIENTO

Fue explicado desde las siglas TIME para ayudarnos a acordarnos de la secuencia de los pasos más fácilmente.

T (tejido): en este primer paso tendremos que quitar o desbridar tejido que se encuentre ya sin vida. Comenzaremos limpiando el lecho de la herida irrigando con suero fisiológico, después secaremos suavemente mediante círculos desde dentro hacia afuera.

No usaremos betadine para limpiar la herida, a menos que lo que queramos sea secar la úlcera isquémica para que caiga.

Los diferentes tipos de desbridamiento de tejidos son:

-Cortante: en él se usan antisépticos antes y después de cortar.

-Mecánico: consiste en la abrasión mecánica del tejido necrótico. Son traumáticas y no selectivas, por lo que cada vez está menos recomendada esta técnica.

-Quirúrgico: consiste en la retirada completa del tejido necrótico, pero también puede quitarse parte del sano, pudiendo provocar sangrado.

-Enzimático: se suele usar colagenasa (para eliminar los puentes de colágeno) y es selectivo por lo que no daña los tejidos sanos de alrededor.

-Autolítico: consiste únicamente en la colocación de un apósito que permitirá la consistencia de un terreno húmedo para que la herida cure sola.

-Larval: mediante la mosca del vinagre.

-Osmótico: mediante la aplicación de soluciones hiperosmolares o distintos apósitos.

I (infección o inflamación): se deben vigilar posibles signos de infección que vendrán determinados por ejemplo por un incremento del exhudado y un retraso de la cicatrización de la herida. Hay que prestar atención a su vez a la posible aparición del biofilm el cual impedirá que la herida avance en su cicatrización.

M (humedad): este paso consiste en controlar el desequilibrio de la humedad, vigilando la cantidad de exhudado que desprende la úlcera. Para ello contamos con diferentes tipos de apósitos:

-Apósito de hidrogel o hidrocoloide para un exhudado leve.

-Apósito de alginato para un exhudado moderado.

-Apósito de Foam o espuma para un exhudado alto.

- Los apósitos hidropoliméricos con bordes de silicona son especiales por no causar traumatismos al cambiarlos.

Por otra parte, los apósitos se distinguen en apósitos activos, los cuales actúan sobre la herida o pasivos, que simplemente cubren la herida.

Lo más recomendable es que la cura de la herida la siga la misma persona en todo su trayecto para que así no se cambie cada vez el tipo de apósito.

E (estimulación bordes): en este último paso usaremos diferentes métodos para que los bordes vuelvan a tener vida y la herida termine de cicatrizar. Estos métodos pueden ser injertos, agentes biológicos o reguladores de los factores de crecimiento.

viernes, 13 de noviembre de 2015

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BIBLIOGRAFÍA 10.

HEPATITIS

La hepatitis es la inflamación del hígado que puede causarse por enfermedades autoinmunitarias o por reacciones a medicamentos y toxinas, por enfermedades infecciosas o por virus hepatotrópicos (virus de la hepatitis A, B, D asociado con el B, C y E)

HEPATITIS VIRAL AGUDA

HEPATITIS A

Normalmente se empieza con síntomas de forma brusca como fiebre, malestar general, náuseas, anorexia, orina oscura e ictericia. Cuanta más edad tenga la persona más presencia de síntomas habrá. Los síntomas duran sobre 2 meses. El virus de esta hepatitis no produce hepatitis crónica ni estado de portador.
El periodo de incubación es de15 a 45 días y se transmite por vía fecal- oral.
La ingesta de agua, leche y mariscos contaminados son las formas más frecuentes de infección. No se transmite normalmente por transfusión de sangre o derivados del plasma.

Marcadores serológicos:
- Los anticuerpos contra el HAV aparecen en las primeras etapas de la enfermedad y persisten después en el suero.
- Los anticuerpos IgM aparecen en la primera semana y luego suelen desaparecer.
- Los anticuerpos IgG aparecen después de 1 mes de la enfermedad y pueden persistir años.
- La presencia de anticuerpos IgM indica hepatitis A (IgG sólo informa de una exposición pasada)

Vacunación: existe una vacunación contra la hepatitis A que intenta reemplazar el uso de inmunoglobulinas en aquellas personas con alto riesgo de exposición a este virus.

HEPATITIS B

La infección por este virus puede provocar hepatitis aguda, hepatitis crónica, progresión de una hepatitis crónica a cirrosis, hepatitis fulminante con necrosis hepática masiva y estado de portador. También este virus participa en el desarrollo de la hepatitis D.
El virus de la hepatitis B afecta a más de 350 millones de personas en todo el mundo. A partir de 1980 ha descendido la incidencia en niños gracias a su vacunación.
Su periodo de incubación es más prolongado y los problemas de salud son más serios.
Se transmite por inoculación de sangre o suero infectados. Se encuentra en la mayor parte de las secreciones corporales pudiéndose transmitir por contacto oral o sexual.
Entre los grupos de riesgo se encuentran los drogadictos, personas con parejas sexuales múltiples y hombres homosexuales. También los profesionales de la salud.

Marcadores serológicos:
Los tres antígenos que más se asocian con este virus son los dos antígenos del núcleo o core (HBcAg y HBeAg) y el antígeno de superficie (HBsAg), cada uno estimula la formación d elos anticuerpos específicos (anti- HBs, anti- HBc y anti- HBe).
Tanto los antígenos como sus anticuerpos sirven como marcadores serológicos para seguir el curso de esta enfermedad.

Vacunación:
Protege a largo plazo de la infección por este virus

HEPATITIS C

Causa más frecuente de hepatitis crónica, cirrosis y cáncer hepatocelular.
 Existen por lo menos 6 genotipos y más de 50 subtipos, lo que contribuye a su patogenicidad y a su vez dificulta el desarrollo de una vacuna preventiva, pues puede evitar la mayor parte de los mecanismos defensivos del huésped y fármacos antivirales.
Antes de 1990 la vía más común de transmisión era por transfusiones de sangre, aunque con la implementación de pruebas en los bancos de sangre, en la actualidad se considera que la causa más probable de infección es por la inyección de drogas.
El periodo de incubación está entre 15 y 150 días.
Las personas infectadas suelen permanecer asintomáticas o presentar fatiga o pérdida de peso.

Marcadores serológicos:
La prueba más exacta es la medición de los valores de HCV en suero.
Los anticuerpos contra la hepatitis C no son protectores pero sirven como marcadores de la enfermedad.

He escogido este libro puesto que entre los que he buscado es el que englobaba una mayor información acerca de los diferentes tipos de hepatitis, su sintomatología, marcadores y tratamiento, que era lo que pretendía explicar.

Bibliografía:


Carol Mattson Porth. Fisiopatología. Salud-enfermedad: un enfoque conceptual. 7ªed. Buenos Aires: Editorial Medica Panamericana; 2007. p. 927- 932.

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BIBLIOGRAFÍA 9.

 SONDAJE NASOGÁSTRICO

Entre los procedimientos que la profesión de enfermería debe saber realizar se encuentra el de un sondaje nasogástrico, el cual consiste en la introducción de una sonda en el estómago a través de uno de los orificios nasales. Esto puede realizarse para un fin diagnóstico, preventivo o terapéutico, entre ellos se encuentran:

1.      Aspirar el contenido gástrico como son líquidos y gases para:

-         Evitar la distensión abdominal y los vómitos tras una cirujía digestiva por ejemplo.
-         Prevenir en tras una resección gástrica un fallo de la sutura por la presión que ejerce el contenido gástrico sobre la zona de la anastomosis.
-         Analizarlo posteriormente.
-         Controlar la evolución de una hemorragia digestiva alta, es decir, que se produzca en el esófago o estómago.
-         Prevenir una posible broncoaspiración en pacientes que tengan alterada la consciencia o que directamente se encuentren inconscientes.

2.      Alimentar enteralmente al paciente.

3.      Lavar el estómago del paciente.

4.      Administrar fármacos.

Si hablamos de los tipos de sondas que existen diremos que su consistencia y flexibilidad dependen del material con el que se fabriquen. La mayoría de ellas están fabricadas con plástico flexible, tienen una longitud de 90 centímetros, tienen una línea longitudinal radiopaca que sirve para la comprobación radiológica de su localización. Las sondas denominadas de Levin y de Salem son las que se usan con mayor frecuencia y la elección dependerá de la finalidad que se desee llevar a cabo.

1.      Sonda de Levin:

Por una parte, en su extremo distal tiene una luz y varias perforaciones, y por otra, en su extremos proximal dispone de una adaptador que facilita el uso de una jeringa de 50 ml o de un sistema de drenaje o de aspiración. Suele estar indicada sobre todo para la obtención de muestras y la administración de dieta al paciente, a la vez que para drenar el contenido gástrico con una bolsa o un aspirador.

2.      Sonda de Salem:

Tiene además una segunda luz que sirve para fafcilitar la entrada de aire y para realizar lavados gástricos manteniendo la sonda conectada al aspirador. Es la más adecuada para usar un aspirador conectado a una toma central de vacío o para realizar muchas aspiraciones, ya que la entrada de aire evita lesiones de la mucosa gástrica o para que deje de drenar.

Si entramos ya en el procedimiento para realizar el sondaje nasogástrico, estos son los pasos a seguir:

1.      Explicar el proceso al paciente y pedir su colaboración ya que será necesaria.
2.      Proporcionar intimidad mediante una cortina o biombo.
3.      Pedirle que retire su prótesis dental si tuviera una.
4.      Acomodar al paciente en posición Fowler y solocar la toalla protectora sobre su tórax.
5.      Comprobar la permeabilidad de las fosas nasales, examinándolas o pidiéndole que respire cada vez por una. Eligiremos la que permitirá introducir la sonda con mayor facilidad.
6.      Medir la longitud necesaria de la sonda, desde la punta de la nariz hasta el lóbulo de la oreja y desde éste al apéndice xifoides. Marcaremos esta longitud obtenida.
7.      Colocarse los guantes y lubricar el extremo distal de la sonda.
8.      Introducirla por el orificio nasal elegido. Al llegar a la nasofaringe pueden aparecer náuseas, en ese caso se deberá dejar reposar y:
-         Proporcionar un vaso de agua para que mientras el paciente da sorbos se introduzca al ritmo la sonda
-         Si la toma de líquidos está contraindicada, se pedirá que trague saliva.
9.      Continuar introduciendo la sonda hasta la marca realizada previamente.

10.   Observar si existen reacciones del paciente como tos, disnea o cianosis, si es así se retirará la sonda.

11.   Comprobar que la sonda está en el interior del estómago:

-         El líquido gástrico saldrá espontáneamente a través de la sonda.
-         Aspirar el contenido gástrico con una jeringa de 50 ml.
-         Colocar el fonendoscopio sobre el epigastrio e introducir aire mediante una jeringa a través de la sonda, lo que producirá un ruido burbujeante.
-         Comprobación radiológica.

12.   Fijar la sonda vigilando que no se produzca ninguna presión excesiva.

13.   Según la finalidad deseada se deberá:

-         Pinzar la sonda cuando se coloque para la alimentación del paciente.
-         Adaptar la sonda al aspirador
-         Colocar la bolsa de drenaje por debajo del nivel del estómago.
-         Retirar la sonda tras extraer las muestras necesarias si el objetivo era la obtención de jugo gástrico.

14.   Por último se registrará en la historia de enfermería todos los datos de interés sobre el procedimiento y las características del líquido drenado.

Me gustó este libro ya que es una colección de libros que explica los problemas de los pacientes quirúrgicos desde el punto de vista de los patrones funcionales, en este caso desde la necesidad del paciente de nutrición y eliminación, y no sólo como procedimientos que hay que llevar a cabo porque un sistema del paciente esté en peligro, si no desde el peligro de la integridad total de su persona.

Bibliografía:

Oto Cavero, I.,  Sanz Moncusí, M.,  Montiel Pastor, M. Enfermería Médico- Quirúrgica. Necesidad de Nutrición y Eliminación. 2º ed. Barcelona: MASSON; 2003. p. 55- 59.

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BIBLIOGRAFÍA 8.

ÚLCERAS POR PRESIÓN

Antes de entrar a explicar el procedimiento del cuidado de las úlceras por presión, valoraremos en cuál de los cuatro estadios se encuentra la úlcera a tratar, ya que cada uno tendrá un proceso de cuidado diferente:

Estadio 1: piel íntegra con un eritema cutáneo que no palidece al presionar.
Estadio 2: pérdida parcial del grosor de la piel. La úlcera es una lesión superficial que puede tener aspecto de abrasión, flictena o pequeño cráter superficial.
Estadio 3: aquí hay una pérdida total del grosor de la piel incluso puede llegar al tejido celular subcutáneo superficial. Forma de cráter profundo.
Estadio 4: plena lesión de todo el grosor de la piel con destrucción masiva, necrosis tisular que puede extenderse hasta el músculo, hueso, articulaciones y estructura de sostén.

Tras haber valorado estadio de la úlcera que tenemos que tratar, realizaremos el procedimiento de curación:

-         Usar la mejor posición (encamado o sentado) y superficie de apoyo para disminuir el grado de rozamiento, presión y cizallamiento.
-         Explicar el procedimiento al paciente y pedir su colaboración.
-         Crear un campo estéril y tener preparado el material.
-         Usar guantes estériles.
-         Comenzar limpiando las lesiones con suero salino fisiológico, empleando la mínima fuera para limpieza y secado.
-         No aplicar en el fondo de la úlcera antisépticos locales.
-         Proteger la zona periulceral con una pomada de cinc.
-         El apósito deberá sobrepasar 2.5- 4 cm los bordes de la úlcera

Diferencias en el tratamiento de la úlcera por presión según su estadio:

Estadio 1: apósito hidrocoloide, transparente y extrafino en placa (para evitar la evolución de la lesión). Si se encuentra en el talón, aplicar apósitos que alivien la presión.
Estadio 2: apósitos hidrocoloides en placa favorecedores de la limpieza rápida de la herida, que atrapan el exhudado. En el fondo aplicar gel, pasta o gránulos de relleno, y cuando haya disminuido la profundidad y la exhudación, sólo la placa.
Estadio 3 y 4: si la úlcera está limpia o tiene esfacelos y al limpiarla queda sin ellos, aplicar apósitos hidrocoloides en placa.

Si se observa en el lecho de la herida tejido necrótico o esfacelos se deberán utilizar métodos de desbridamiento:

a)      Desbridamiento quirúrgico:
-         Requiere conocimiento, destreza y una técnica y material estéril. Cuando la úlcera es extensa, profunda y afecta a tejidos profundos, se lleva a cabo en quirófano por el cirujano y bajo anestesia.
-         Se debe valorar el dolor y la ansiedad del paciente y aplicar la analgesia prescrita previamente al desbridamiento.
b)     Desbridamiento enzimático:
-         Indoloro, no agresivo y las curas son menos traumáticas y más cortas en el tiempo.
-         Las enzimas desbridantes reblandecen y eliminan los restos necróticos
-         Son pomadas a base de colagenasa, fibrolisina y desoxiribonucleasa.
c)      Desbridamiento autolítico:
-         Cualquier apósito capaz de producir condiciones de cura húmeda, que desintegran gradualmente los tejidos no viables y genera condiciones de granulación y epitelización.
-         Son los apósitos hidrocoloides, hidrogeles, alginatos, hidrofibrinas de hidrocolloide y los poliuretanos.

La frecuencia del cambio del apósito vendrá indicada por el nivel de exhudado, es decir, que el apósito se cambiará cuando el abombamiento producido al absorber las secreciones de la úlcera se aproxime a 1.5- 1 centímetro del borde del apósito. Si existen fugas se cambiará el apósito por uno de mayor absorción o se realizaran curas más frecuentes.

He querido hacer la bibliografía sobre este libro ya que es uno de los que no había usado anteriormente y además explica el proceso de curación de las úlceras por presión fácilmente y a su vez por los tipos de estadio en el que podemos encontrar una úlcera, una diferencia que me parece muy importante tener clara.

Bibliografía:

González Gómez, I., Herrero Alarcón, A. Técnicas y Procedimientos De Enfermería. Madrid: Difusión Avances de Enfermería; 2009. p. 681- 684.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Cuestionarios Esther Bernalte

CUESTIONARIO 4

1. ¿Cómo se llaman las hemorragias de peritoneo, de tórax y de oído?

- Peritoneo: hemorragia peritoneal o hemoperitoneo.
- Tórax: hemotórax.
- Oído: otorragia.

2. Define herida.

Toda aquella lesión con solución de continuidad en la superficie de la piel o de las mucosas que produce una comunicación entre el ambiente y el interior, permitiendo así la entrada de cuerpos extraños al organismo.

3. Cita las características de la herida.

- Dolor: se produce por la irritación de las terminaciones nerviosas.
- Hemorragia: puede ser venora, arterial o capilar, según la lesión de los vasos sanguíneos.
- Separación de bordes: el grado de separación está relacionado con el agente traumático y las características anatómicas regionales.

4. ¿Qué fase de la cura de heridas se denomina Friedrich?

Se denomina así a la primera fase de la cura de heridas en la cual se realiza el corte de todos los tejidos que estén desvitalizados mediante el bisturí o las tijeras.

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BIBLIOGRAFÍA 7.

TRANSMISIÓN Y PREVENCIÓN DEL VIRUS DE LA INMUNODEFICIENCIA HUMANA.

1. TRANSMISIÓN DEL VIRUS DEL VIH.

Este proceso sólo se da cuando hay contacto entre fluidos corporales infectados, como pueden ser la leche materna, el semen, las secreciones vaginales y la sangre.
Cuando una persona se infecta puede transmitir el virus a los pocos días y a partir de ese momento ya para toda la vida.
Para que se de el proceso de transmisión una gran cantidad del virus debe entrar en el organismo de un huésped susceptible, como se daría en el caso de relaciones sexuales o por transmisión perinatal durante el embarazo, parto o lactancia materna.
La duración y la frecuencia del contacto también influyen en la transmisión.
El virus no puede transmitirse por un abrazo, un beso sin saliva, un apretón de manos ni por estar al lado de una persona infectada por VIH.
Los profesionales sanitarios tienen un riesgo muy bajo de pincharse con una aguja de un paciente infectado. (1)

2. PREVENCIÓN DE LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE VIH.

Mediante la educación preventiva podemos fomentar la salud y prevenir la infección de este virus, ello se realiza mediante programas educativos eficaces para enseñar a los pacientes por una parte como practicar sexo seguro y por otra las maneras más seguras para las mujeres infectadas por el virus del VIH de tener relaciones sexuales con sus parejas y no infectarlas y de poder quedarse embarazadas con un menor riesgo de transmitirle al hijo su enfermedad.

Para un sexo seguro daremos los siguientes consejos:
- Usar siempre condones de látex (en caso de alergia usar condones femeninos que no lleven látex)
- No usar dos veces un condón.
- Evitar el coito anal, porque esta práctica pude lesionar los tejidos.
- Informar a futuras parejas sexuales y compañeros de consumo de drogas del estado de positivo a virus del VIH.
- Comunicar a las parejas sexuales actuales y pasadas si se entera de que es positivo para VIH.
- No compartir agujas, rastrillos, cepillos de dientes, juguetes sexuales, ni otros artículos contaminados con sangre.
- Si es usted seropositivo para VIH, no done sangre, plasma, órganos ni semen.

Para prevenir a una mujer fértil de la transmisión de VIH:
Cuando una mujer se infecta por este virus, que suele suceder en la edad fértil, se están poniendo dos peligros a la hora de mantener relaciones sexuales, el primero es que su pareja estará exponiéndose a este virus, y el segundo que en el caso de quedarse embarazada podrá transmitir al feto el virus. Estas mujeres deben ser informadas de estos riesgos.
Existen fármacos retrovirales que reducen la posibilidad de transmisión perinatal de VIH y se ha estudiado también la posibilidad de llevar a cabo una inseminación artificial con semen procesado de la persona infectada.

Se ha observado un aumento del virus en secreciones vaginales y cervicouterinas en aquellas mujeres ya infectadas que usan anticonceptivos orales, por los estrógenos que estos contienen.
Los dispositivos intrauterinos también incrementan el riesgo de infección porque el cordón del dispositivo sirve como medio de transmisión de la infección.
A diferencia del diafragma el condón femenino es eficaz a parte de para prevenir el embarazo para prevenir la transmisión de VIH a la pareja sexual. (2)

He escogido dos libros porque en el primero me pareció más clara la explicación de la transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana, dejando claras las vías e intentando quitar un poco el miedo del contacto con personas infectadas. Sin embargo también quería investigar sobre la parte de la educación a la comunidad para prevenir esta enfermedad, algo que me gustó más cómo contaba el segundo libro, ya que separaba los grupos de riesgo en dos (parejas que tienen relaciones sexuales y mujeres en edad fértil) y explicaba los consejos y ayudas que pueden darse a cada uno.

Bibliografía:

(1) Lewis, S., Heitkemper, M., Dirksen, S. Enfermería Medicoquirúrgica. Valoración y Cuidados de Problemas Clínicos. Vol I. 6ª ed. Mosby. Madrid: Elsevier; 2004. p. 272.

(2) Smeltzer, S., Bare, B., Brunner, L., Suddarth, D. Enfermería medicoquirúrgica. Vol II.10ª ed. Brunner y Suddarth. México: McGraw-Hill Interamericana. 2005. p. 1706.

lunes, 26 de octubre de 2015

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BIBLIOGRAFÍA 6.

ATENCIÓN DE ENFERMERÍA A LOS PACIENTES CON CÁNCER

Dentro de los diferentes aspectos que un profesional de enfermería debe controlar a la hora de realizar los cuidados a un paciente con cáncer, me gustaría hacer incapié en dos de ellos:

   1.  ALIVIO DEL DOLOR

Normalmente los pacientes con cáncer sufren un dolor crónico, aunque el nivel de éste siempre dependerá de factores físicos, psicosociales, culturales y espirituales.

El dolor dependerá del tipo de cáncer ya que cada uno afecta en un principio a una determinada zona, pudiendo ser agudo, ardoroso, hormigueante, etc.
A su vez el dolor se produce por el traumatismo quirúrgico y por algunos fármacos quimioterápicos que causan necrosis tisular, neuropatías periféricas y estomatitis.
La radiación por su parte puede producir dolor por inflamación cutánea u orgánica.
Pueden aparecer también en los pacientes artritis o migrañas aunque esto no se relaciona con el cáncer ni su tratamiento.

La enfermería en este ámbito actúa evaluando al paciente para identificar el origen y el sitio del dolor y los factores que lo aumentan como pueden ser el temor, la fatiga, la ira, las náuseas y el aislamiento social.
También serán útiles las escalas de evaluación del dolor para intervenir y aliviar el dolor y para evaluar después la efectividad de las medidas tomadas.
La mayoría de los pacientes prefieren no comunicar que sienten dolor y dejar que pase solo, ya que para muchos esto significa que el tumor crece y la muerte se aproxima, lo que causa ansiedad y aumento del dolor.

Como ya hemos visto el clase, la Organización Mundial de la Salud propone tres pasos para el alivio del dolor por cáncer para guiar el uso de analgésicos.
-Paso 1: toma de no opioides cuando el nivel de dolor es leve
-Paso 2: opioides cuando el dolor es leve y moderado
-Paso 3: opioides cuando el dolor es de moderado a grave

La enfermera debe explicar a los cuidadores el correcto control y cuidado del dolor del paciente.
El control insuficiente del dolor reduce la calidad de vida con temor, depresión o inmovilidad y aislamiento.

   2.  MEJORÍA DE LA IMAGEN CORPORAL Y LA AUTOESTIMA

El profesional de enfermería debe evaluar las amenazas a la imagen del paciente en el proceso de la enfermedad del cáncer y conocer la capacidad del paciente para hacer frente a ello.

Cuando un paciente sufre una enfermedad como el cáncer en la que a menudo debe dejarse en manos de otras personas como son los profesionales sanitarios con frecuencia sufren un proceso de despersonalización, apareciendo amenazas de desfiguración (caída del pelo, alteración nutricional, etc.), disfunción sexual o cambios cutáneos.
Para adaptarse a los cambios que sufrirán durante el tratamiento muchos pacientes son obligados a cambiar su estilo de vida. Por ello el profesional de enfermería debe contar con estrategias creativas y positivas, llevando a cabo intervenciones en su plan de cuidados para palear todas estas inseguridades sobre la imagen por parte del paciente. Estas intervenciones pueden ser:
- Valorar los sentimientos sobre la imagen corporal y la autoestima
- Animar al paciente a expresar preocupaciones y a tomar decisiones sobre su salud por el mismo.
- Ayudarle con el cuidado personal cuando tenga fatiga o náuseas por ejemplo.

Quería hablar sobre el cáncer pero desde una perspectiva más emocional que fisiológica, por ello he escogido este libro ya que me ha gustado como refleja por una parte la importancia del alivio del dolor en su aspecto tanto fisiológico como emocional y psicológico y como explica que para cada persona es diferente ya que influyen muchos aspectos a la hora del nivel de percepción del dolor, y por otra parte de la importancia de la imagen corporal y la autoestima.

Bibliografía:

Smeltzer S, Bare B, Hinkle J, Cheever K. Enfermería Médico- Quirúrgica. 12ª ed. Barcelona: Lippincott Williams & Wilkins. 2012. p. 379- 382.

domingo, 18 de octubre de 2015

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BIBLIOGRAFÍA 5.
PRINCIPIOS DEL CUIDADO DE LAS HERIDAS
La enfermería juega un importante papel en el cuidado de las heridas, pero siempre que realicemos una cura deberemos tener en cuenta a cada persona y las circunstancias en las que la herida ocurrió.
Los pasos a seguir en el cuidado de una herida son:
1. Control de la hemorragia.
Lo primero que deberemos hacer será aplicar una presión directa y firme sobre el punto sangrante durante unos 10 minutos sin levantar, con ello pretendemos formar un coágulo eficaz. Cambiaremos el apósito cuando se empape tantas veces como esa herida necesite, y lo haremos siempre colocando el siguiente apósito encima del primero y una vez así retiraremos éste.
2. Limpieza de la herida.
Esto servirá por un lado para eliminar materia orgánica, cuerpos extraños y disminuir gérmenes en la herida y por otro lado podremos con ello valorar el estado de la herida.
Nos podemos encontrar con una herida abierta o cerrada:
2.1. Limpieza perilesional.
Este tipo de limpieza se usará tanto para la superficie de una herida abierta (zona perilesional), como para los bordes de una cerrada. En ella se usarán torundas empapadas en suero fisiológico, con la punta de la pinza hacia abajo. Se limpiarán primero los bordes y después de forma centrífuga se limpiará una zona amplia de alrededor. Esto debe de realizarse siempre hacia fuera de la herida, ya que lo que pretendemos es quitar los restos de materia orgánica y los gérmenes, y no introducirlos. Seguidamente se repetirá el mecanismo con un antiséptico, y por último secaremos los bordes con gasas.
2.2. Limpieza de la herida propiamente dicha.
Esta limpieza la usaremos para el interior de la herida abierta. Se comienza aplicando a la herida un chorro de solución salina con una jeringa de 20 cc o 50 cc. No usaremos antisépticos porque retrasaría la cicatrización, a menos que observemos una herida con signos de infección, en cuyo caso usaríamos antisépticos diluidos pero posteriormente lavaríamos la herida con suero fisiológico.
Lo siguiente que haremos será quitar de la superficie cuerpos extraños con unas pinzas, y posteriormente explorar zonas más profundas buscando tejidos desvitalizados o necróticos. Mientras tanto valoraremos la respuesta del paciente a lo que estamos haciendo para comprobar si hay alguna lesión en tendones, nervios o vasos sanguíneos. Limpiaremos con movimientos suaves desde dentro hacia fuera, de la parte menos contaminada a la más contaminada. Con los lavados retiraremos posibles costras que se hayan formado en los bordes, puesto que favorecen la formación de una cicatriz mayor.
He escogido este libro porque de los que he encontrado es el que explica de forma más clara y sencilla las partes del procedimiento del cuidado de las heridas. Me gusta a su vez que mencione lo primero de todo, antes de explicar nada más, que por mucha importancia que el profesional de enfermería tenga en este tipo de cuidados, siempre tenemos que hacerlo desde una visión holística del paciente.

Bibliografía:
Lourdes Chocarro González, Carmen Venturini Medina. Procedimientos y Cuidados en Enfermería Médico- Quirúrgica. Barcelona: Elsevier; 2006.

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BIBLIOGRAFÍA 4.

PANCREATITIS

El páncreas realiza una función tanto endocrina (hormonal) como exocrina (no hormonal), mediante esta última libera secreciones al duodeno que principalmente son potentes enzimas como proteasas, lipasas y amilasas, por lo que degradarán proteínas, grasas e hidratos de carbono.
Por otra parte, el páncreas secreta también bicarbonato sódico para neutralizar el contenido gástrico que entrará al duodeno.

La pancreatitis consiste en la inflamación del páncreas con edema, hemorragia y necrosis, lo que puede dar lugar a fibrosis, estenosis y calcificaciones.

Pueden ocurrir dos tipos de pancreatitis: la aguda y la crónica. La primera de ellas ocurre cuando se obstruye el flujo de los conductos pancreáticos y las enzimas digestivas van desde el conducto pancreático hasta el tejido que se encuentra alrededor. Esto lleva a una autodestrucción del páncreas que dará lugar a edema, hemorragia y necrosis suya y del tejido que lo rodea. Todo ello puede derivar en anomalías bioquímicas que interrumpirán la función cardiovascular, renal, metabólica y digestiva.

La pancreatitis puede ser consecuencia de diversas situaciones entre las que se encuentran cálculos biliares, alcoholismo, manipulación quirúrgica, traumatismos abdominales, agentes infecciosos como bacterias o virus y algunas reacciones alérgicas.
En la mayoría de los casos el paciente con pancreatitis aguda sólo necesita una hospitalización breve y no tiene secuelas a largo plazo.

La pancreatitis puede dar lugar a complicaciones como abscesos pancreáticos, hemorragias, seudoquistes pancreáticos o hipoglucemia transitoria.
Existen oras complicaciones más peligrosas y con un elevado riesgo de muerte como son la insuficiencia renal, pancreatitis hemorrágica, septicemia, síndrome de dificultad respiratoria aguda, shock y coagulación intravascular diseminada.

Por otra parte tenemos la pancreatitis crónica, la cual tiene como característica el grado variable de insuficiencia pancreática, por lo que el paciente presentará menor producción enzimática de lo normal y a su vez de bicarbonato, con lo que no absorberá bien ni las proteínas i las grasas, esto último llevará en el intestino a una estimulación de agua y electrolitos que provocará al paciente diarrea. Todo ello derivará en gases, mayor número de deposición de grasas (esteatorrea) y calambres abdominales.
Una enfermedad que deriva de la pancreatitis crónica es la diabetes mellitus por la lesión de las células beta que producirán insulina.
Las complicaciones de este tipo de pancreatitis son el dolor crónico, mal digestión, seudoquistes y hemorragia.

Por último, entre las diferentes pruebas diagnósticas que pueden realizarse para detectar en el paciente uno de los dos tipos de pancreatitis encontramos un análisis de los niveles de amilasa, sérica, lipasa sérica, glucemia, potasio, calcio, magnesio y creatinina séricos.
La realización de un hemograma para valorar el estado de los leucocitos, los polimorfonucleares o el hematocrito. También el análisis de orina para detectar glucosuria, amilasa o simplemente valorar la densidad, ya que a mayor densidad habrá una mayor deshidratación. Y por último también podrán realizarse al paciente radiografías abdominales, ecografía, colangiopancreatografía por resonancia magnética.

Escogí este libro ya que era el que mejor explicaba de lo que yo quería hablar, que era el funcionamiento del páncreas, explicarlo brevemente y a su vez en qué consiste la pancreatitis tanto aguda como crónica y las diversas pruebas diagnósticas que pueden realizarse para detectarlas, puesto que los diferentes diagnósticos, objetivos (NOC) e intervenciones (NIC) ya las expliqué en el resumen de las prácticas del día 6 de octubre.

Bibliografía:

Pamela L. Swearingen. Manual de ENFERMERÍA MÉDICO- QUIRÚRGICA. Intervenciones Enfermeras y Tratamientos Interdisciplinarios.6º ed. Mosby. Barcelona: Elsevier; 2008.

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RESUMEN PRÁCTICA 2.
En la práctica de esta semana hemos aprendido a hacer fundamentalmente tres procesos:
El primero trata sobre el procedimiento de ponerse los guantes estériles de tal forma que consigamos acabar de ponérnoslos sin que dejen de ser estériles. Pondré el ejemplo de una persona diestra (en el caso de una persona zurda el procedimiento se realizará al contrario). Esto consiste en primero abrir el paquete de los guantes tocando solamente el papel donde se encuentran una vez abierto localizaremos qué guante es de qué mano, seguidamente con la mano derecha cogemos el guante que se pondrá en la mano izquierda tocándolo solamente por la parte de dentro de la solapa (en este procedimiento no pasará nada si tenemos contacto con la piel con la mano derecha, ya que aún no tiene puesto el guante estéril), en este proceso la mano izquierda colocará todos los dedos en forma de pinza y se introducirá en el guante buscando cada dedo su sitio, con ayuda de la derecha dejaríamos el guante medio puesto. Ahora con la mano izquierda (que ya tiene guante) cogeremos la solapa del guante derecho por el borde, y ahora no podremos tocar la piel con la mano izquierda, la mano derecha en forma de pinza buscará también los huecos de los dedos, y por último la mano izquierda estirará lo máximo que pueda el borde que tenía cogido hasta alcanzar aproximadamente la mitad del antebrazo, y lo mismo hará la mano derecha con el guante colocado en la izquierda, sin tocar a su vez la piel del antebrazo. Con esto también se comprobará que el guante es resistente y no se rompe, de hacerlo habrá sido mejor romperse al ponérselo que al estar realizando la cura posteriormente.
Una vez con los guantes puesto, el segundo procedimiento consiste en la fabricación de torundas a partir de gasas, cada uno de los pasos desde la gasa hasta convertirla en torunda, usando unas pinzas de disección y unas tijeras de disección.
El tercer y último procedimiento que aprendimos en esta práctica fue la realización de una cura a una herida quirúrgica, al igual que en el segundo procedimiento, tendremos ya los guantes puestos para realizar la cura. Para ello, lo primero que necesitamos es contar con un campo estéril, para ello primero colocaremos un paño fenestrado debajo de la zona del paciente que vamos a curar, tan grande el paño como necesite la zona. Encima del paño tendremos que tener pinzas de disección, tijera de disección y corte, gasas, todo ello estará dentro de envases de forma estéril, por lo que lo colocaremos enzima del paño y lo dejaremos caer en él sin tocar lo que hay dentro del envase (todos los materiales citados hasta ahora servirán para realizar tantas torundas como sea necesario), vendas, esparadrapo, apósitos, un frasco de suero fisiológico y otro de povidona yodada. Teniendo ya todos estos materiales en el campo estéril comenzaremos la cura de la herida aplicando suero fisiológico en una primera torunda, para lo que necesitaremos a una segunda persona que coja el frasco de suero y lo aplique, ya que éste no es estéril y mancharíamos los guantes. Aplicaremos el suero en la herida comenzando por el interior en un extremo y llegando al otro, sin pasar dos veces por el mismo sitio, seguidamente rodearemos la herida con la torunda de la misma forma. Después fabricaremos una segunda torunda seca y haremos el mismo proceso con ella sobre la herida y alrededor. Seguidamente fabricaremos una tercera torunda y la persona que nos ayuda aplicará la povidona yodada, con ello realizaremos de nuevo el proceso sobre la herida y alrededor. Ahora toca cubrir la herida con las gasas que creamos oportunas y después las fijaremos con cinta esparadrapo y apósitos. Y con ello terminaría el proceso de cura de una herida quirúrgica.

jueves, 8 de octubre de 2015

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RESUMEN PRÁCTICA 1

En esta primera práctica de la asignatura hemos llevado a cabo una actividad en la cual el profesor Eduardo Candel nos ha entregado a cada grupo de 5 o 6 personas un caso escrito sobre una enfermedad, a mi grupo nos ha tocado la enfermedad denominada pancreatitis. El folio explicaba la pancreatitis aguda y pancreatitis crónica, cada una con sus posibles causas y manifestaciones y un plan de cuidados para las dos en general. De todo ello hemos tenido que extraer los diagnósticos de enfermería sobre esta enfermedad que consideráramos más importantes, a su vez debíamos elaborar como máximo cinco objetivos para cada diagnóstico y otras cinco intervenciones para cada objetivo.

Con todo ello, aquí están nuestros cinco diagnósticos de enfermería sobre la pancreatitis:

Diagnóstico 1: Aflicción crónica relacionada con enfermedad crónica manifestado por malestar general y decaimiento.

NOC 1: El paciente identificará problemas asociados con el mal estar en una semana (por ejemplo, disminución de la energía o alteración de los niveles de actividad).

NIC:
      a- El profesional sanitario identificará problemas de alimentación y sueño, asegurándose de las necesidades humanas básicas.
      b- Ayudar al paciente a comprender que la aflicción puede ser continua.

NOC 2: Buscará ayuda para enfrentarse a los problemas relacionados con la aflicción en un mes.

NIC:
      a- El sanitario pasará tiempo con el paciente y la familia.

NOC 3: Expresará sentimientos de culpa, miedo, cólera o tristeza en la próxima visita.

NIC:
      a- El sanitario valorará el grado de aflicción del paciente.
      b- Desarrollar una relación de confianza con el paciente.

 Diagnóstico 2: Alteración nutricional por defecto relacionada con alteración del metabolismo de las grasas, manifestado por estatorrea.

NOC 1: El paciente identificará las necesidades nutricionales en la próxima visita.

       NIC:
      a- El profesional sanitario seleccionará las ayudas de educación en la alimentación del paciente.
      b- Hacer incapié en los hábitos alimentarios

NOC 2: Consumirá una alimentación correspondiente con su enfermedad durante un mes hasta una próxima visita.

      NIC:
      a- El sanitario controlará la ingesta de alimentos del paciente.

NOC 3: No presentará signos de malnutrición en un mes.

     NIC:
     a- Controlar signos de malnutrición en el paciente.

Diagnóstico 3: Déficit del volumen de líquidos relacionado con fiebre y vómitos.

NOC 1: El paciente explicará las medidas que pueden tomarse para tratar o impedir la pérdida del volumen de líquidos antes de ser dado de alta.

NIC:
      a- El enfermero deberá enseñar al paciente y a la familia la dieta e ingesta de líquidos correspondiente a su enfermedad.

NOC 2: El paciente describirá síntomas que indican la necesidad de consultar con un profesional sanitario en la próxima visita.

NIC:     
      a- El enfermero buscará signos precoces de hipovolemia
      b- Enseñar al paciente y a la familia los signos del déficit del volumen de líquidos que indican que deberían ponerse en contacto con un asistente sanitario.

 Diagnóstico 4: Dolor abdominal agudo relacionado con irritación y edema del páncreas inflamado.

NOC 1: El paciente describirá actividades para controlar el dolor no aliviado en la próxima visita.

      NIC:    
      a- El sanitario valorará primeramente el dolor del paciente empleando una escala de puntuación numérica del 0 al 10.
      b- Enseñará al paciente distintas actividades para controlar el dolor.

NOC 2: El paciente manifestará habilidad para tener suficientes cantidades de descanso y de sueño en los próximos tres días.

      NIC:
      a- Enseñar técnicas de relajación para que el paciente pueda dormir.
      b- Valorar el nivel de descanso y sueño del paciente.

NOC 3: El paciente describirá el método farmacológico que se puede usar para ayudarle a controlar el dolor en su próxima visita.

      NIC:
      a- Determinar qué medicaciones deberá emplear el paciente.

Diagnóstico 5: Patrón respiratorio ineficaz relacionado con inmovilización a causa del dolor grave.

NOC 1: El paciente informará de la capacidad de respiración cómodamente antes de ser dado de alta.

      NIC:
      a- El asistente sanitario enseñará técnicas y pautas para una respiración adecuada.

NOC 2: El paciente mostrará la capacidad para respirar cómodamente en su próxima visita en dos días.

      NIC:
      a- El sanitario enseñará técnicas de relajación

NOC 3: El paciente identificará y evitará factores que le impidan respirar hasta la próxima visita programada en un mes.

     NIC:
     a- Enseñar al usuario a identificar y evitar factores que le impidan la respiración.


Como conclusión de esta práctica pusimos en común los diagnósticos de las diferentes enfermedades que habíamos tenido que desarrollar, y obtuvimos que los diagnósticos que más se repetían eran los relacionados con la ansiedad, desequilibrio nutricional por defecto, dolor agudo y déficit del volumen de líquidos. Por otra parte, vimos que los NOC más importantes estaban relacionados con la aceptación del proceso por parte del paciente implicándose en su cuidado, los que requerían que el paciente no presentara signos de malnutrición, que el paciente fuera informado de su enfermedad y en los que se necesitaba determinar la intensidad del dolor, para posteriormente controlarlo.

domingo, 4 de octubre de 2015

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BIBLIOGRAFÍA 3

 EL DOLOR Y SUS CONSECUENCIAS

El dolor es una de las principales causas por lo que las personas solicitan atención médica. Muchos profesionales sanitarios están implicados en su control, para ello es necesario conocer bien lo que éste puede provocar a nivel tanto fisiológico como psicológico. La enfermería en este control debe realizar tres funciones, las cuales son primero valorar el dolor y comunicarlo al resto de profesionales sanitarios implicados, seguidamente poner en marcha unas medidas adecuadas para palearlo, y por último evaluar la efectividad de éstas.

Si valoramos la magnitud del dolor encontramos estudios que demuestran que hay una alta prevalencia de sufrir un dolor agudo cuando se ha producido una lesión o se ha llevado a cabo una cirugía. A pesar de ello, otros estudios señalan que en la mayoría de estos casos el tratamiento contra el dolor no es el adecuado. Esto provoca que el paciente se recupere con dificultad tras una operación o una enfermedad aguda, por todas las consecuencias que el dolor tiene en los diferentes sistemas. Dentro de los diferentes sistemas a los que afecta el dolor nos encontramos con el endocrino, donde el dolor produce un aumento en la secreción de hormonas como la antidiurética, la adrenalina o la hormona del crecimiento y por otra parte una disminución de insulina y testosterona. En el sistema metabólico el dolor produce hiperglucemia y un aumento del catabolismo de las proteínas musculares. Si continuamos con el sistema cardiovascular nos encontramos con que se produce un aumento de la frecuencia cardiaca, coagulación sanguínea e  hipertensión. En el sistema respiratorio tenemos una disminución en la tos, retención de esputos, infección e hipoxemia. Luego en el genitourinario se produce una disminución en la diuresis y una retención urinaria mayor. En el sistema gastrointestinal lo que produce básicamente es una motilidad gástrica e intestinal menor. Si seguimos con el sistema músculo-esquelético tenemos espasmos musculares, cansancio e inmovilidad. En el neurológico el dolor disminuye las funciones cognitivas y produce confusión mental. Y por último tenemos el sistema inmunológico en el cual el dolor provoca una disminución en la respuesta inmune.

Pero en cada persona el nivel de dolor en estos sistemas es sentido de manera diferente ya que es una percepción influenciada por factores genéticos, psicosociales y culturales. Por lo que podríamos decir que el dolor tiene una naturaleza subjetiva y su valoración depende del grado de comunicación que el profesional consiga obtener con el paciente, para que éste haga saber qué nivel de dolor siente.


El dolor tiene diferentes dimensiones, las cuales son la fisiológica, sensorial, afectiva, conductual y cognitiva y la percepción de dolor surge de interacciones complejas que se dan entre todas ellas.

Por último, y hablando un poco más fríamente, el dolor no aliviado o tratado insuficientemente además aumenta el gasto sanitario ya que provoca un alargamiento en las estancias hospitalarias.

He escogido este tema porque quería saber principalmente qué consecuencias tiene el dolor en los diferentes sistemas, puesto que en clase hemos hablado más de cómo tratarlo con fármacos. Este libro me impactó por como habla de ello, no sabía que el dolor afectaba a los diferentes sistemas así ni que su control era tan importante para que un paciente se recupere con éxito de su operación o de una lesión. A su vez me gustó como habla de que el dolor tiene diferentes dimensiones, no sólo está influenciado por la parte fisiológica y por ello cada persona percibe el dolor de manera diferente.

Bibliografía:

Sharon Mantik Lewis, Margaret McLean Heitkemper, Shannon Ruff Dirksen. Enfermería Médico- Quirúrgica. Valoración y Cuidados de Problemas Clínicos. 6ª ed. Mosby. Madrid: Elsevier; 2004.

Imágenes:

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